ASERTIVIDAD

Habilidades Comunicativas

El concepto de asertividad hace referencia a la capacidad de comunicar a las personas que nos rodean nuestros sentimientos y necesidades pero evitando herir y ofender a los demás. Aún así para saber más sobre ella, debemos indagar en el aspecto psicológico. 

Hay quien considera que asertividad y habilidades sociales son términos sinónimos. Pero es importante tener en cuenta que la asertividad es solo una parte de las habilidades sociales, aquella que reúne las conductas y pensamientos que nos permiten defender los derechos de cada uno sin agredir ni ser agredido.

A continuación, con estos ejemplos de asertividad y comunicación asertiva te mostramos qué es la asertividad con ejemplos para que entiendas mejor esta situación.

Pongamos la siguiente situación: Tienes una reunión de asesoría con un cliente. Acaba llegar a la reunión, pero una hora más tarde de lo que había dicho. No ha llamado para avisar que se retrasaría. Estás irritado por la tardanza. Tienes estas alternativas:

1.   Saludarle como si tal cosa y decirle “Entra está todo preparado en la mesa”. 

2.   Me has puesto muy nervioso llegando tarde. Es la última vez que te cito.

3.  He estado esperando durante una hora sin saber si vendrías o no. Me has puesto nervioso e irritado, si otra vez te retrasas avísame puesto que tengo más reuniones con clientes..  

¿Qué harías tú?

Ni la primera opción ni la segunda son conductas apropiadas o características de la comunicación asertiva. En esa situación, si lo que pretendemos es reducir nuestro estrés y tratar a las demás personas con respeto, la tercera opción es la mas asertiva que puedes llevar a cabo. Por tanto, la tercera opción es un ejemplo de conducta asertiva, mientras que la primera alternativa es un ejemplo de conducta pasiva y la segunda opción hace referencia a una conducta agresiva.

A continuación te enseñaré cuatro técnicas para ser asertivo en el día a día: 

  1. Decir “NO” de manera natural: es la manera mas espontánea. En este caso, deberíamos primero escuchar activamente lo que nos están diciendo y si no nos parece correcto decir NO. 
  • Ejemplo: Un cliente quiere cambiar la cita de una reunión pero tú no puedes porque tienes otra. 

En este caso dirías:Lo que quieres decir es que cambiemos la cita para el martes, ¿ verdad ?. Pues en este caso no puedo hacerlo, porque tengo otra programada para ese día. 

2.  Decir “NO” de manera temporal: se dice que no de momento, y se sugiere volver con el tema en otra ocasión.

  • Ejemplo: Un cliente quiere si o si que lo acompañes al centro comercial, puesto que debe elegir un vestido para un evento que próximamente, pero es tu día libre y no puedes en ese momento. 

En este caso dirías:«Hoy no puedo atenderle, pero mañana si tengo un rato”.

3. Aserción negativa:  aceptamos nuestros errores sin tener qué disculparnos, a través del reconocimiento y aceptación de las críticas. 

* Ejemplo: Un cliente ha revisado el presupuesto que le has realizado para la asesoría de imagen integral y se ha dado cuenta que has sumado dos veces la sesión de cambio de armario. 

En este caso dirías:Tiene razón, el presupuesto está mal calculado, el revisaré de nuevo y le presentaré un corregido.

4. Interrogación asertiva:  Nos permite provocar con serenidad las críticas contra nosotros inducen al otro persona a expresar sus sentimientos negativos y mejorar la comunicación.

* Ejemplo: Has propuesto una gama de colores cálidos para tu cliente pero se siente mejor en colores fríos y no te lo dice directamente pero ves sus reacciones al enseñarle las prendas. 

En este caso dirías:¿Qué aspecto de lo propuesto no le gusta?

Bibliografía

  • Caballo, V. E. (1983). Asertividad: definiciones y dimensiones. Estudios de psicología, 4(13), 51-62.
  • Mayer-Spiess, O. C. (1996). La asertividad: expresión de una sana autoestima. Desclée de Brouwer.

¿CÓMO ESCUCHAMOS ACTIVAMENTE?

Habilidades Comunicativas

Hablar con emoción es liberador. No solo ayudas a que los demás empaticen contigo, sino que también tus emociones te duelen menos. Pero también es importante escuchar, para así conocer al otro. En tu caso ¿eres más de hablar o de escuchar? Nos parece muy evidente, pero a veces no nos vendría mal escuchar más para hablar mejor. 

Hablar y escuchar es un intercambio que nos permite colaborar, nos ofrece la posibilidad de resolver preguntas y debatir, y nos puede servir para ganarnos el respeto de la otra persona. Además, escuchar a los demás es mejor forma de aprender sobre lo que nos están transmitiendo y  hablar es la manera de proyectar aquello que ya conoces. 

La escucha activa no consiste en oír a nuestro interlocutor, sino en concentrarnos en el mensaje que la otra persona nos está intentando comunicar para responder de forma apropiada, para informarnos mejor de lo que nos están contando y mostrar que atendemos y estamos interesados o no. 

Pensamos que escuchar es uno más de nuestros sentidos y que nuestra capacidad auditiva es suficiente para escuchar. Escuchar nos parece una obviedad, pero no lo es. Escuchar no significa lo mismo que oír.

Existen algunas actitudes que nos van a permitir mejorar nuestra escucha activa:

  1. No interrumpir cuando el usuario está hablando ni valorar o enjuiciar las palabras del otro de inmediato.
  2. Dejar hablar a los demás sin anticiparnos a lo que nos van a decir.
  3. Consideración y amabilidad hacia las personas con quienes uno habla, esta consideración podemos demostrarla con hechos como: valorar lo que dicen, prestarles atención etc.
  4. Voluntad de hacer que la escucha sea parte activa del proceso de comunicación, ser conscientes de que debemos escuchar y mostrar a la otra persona que queremos escucharla, con mensajes no verbales como asentimientos de cabeza, mirada centrada en la persona que habla…
  5. Aprender a escuchar entre «líneas», en algunos mensajes qué escuchamos es igual de importante lo que dicen que lo que no dicen.
  6. Aprender a evitar las distracciones.